Las tiranías de ayer y de hoy. Capitulo 7 La Rusia de los Zares.
En una de estas investigaciones judiciales se vino a saber que un amigo de Potápov, del modo más vergonzoso, había robado sus tierras a los campesinos de un estado de Lituania, y después, apoyado por sus amigos en el ministerio del interior, consiguió que los aldeanos que pidieron justicia fueran presos, apaleados bárbaramente y fusilados por la tropa; siendo ésta una de las narraciones de este género más repugnantes que se encuentran en los anales rusos, a pesar de que en ellos tanto abundan robos semejantes. Sólo después que Vera Zasúlich disparó contra Trépov, hiriéndole (para vengar que hubieran apaleado por orden suya a un preso político, en la prisión), fue cuando las inmoralidades de Potápov y sus paniaguados llegaron a ser bien conocidas y él despedido. Creyéndose que iba a morir, Trépov hizo testamento, por lo cual se supo que este hombre,que había hecho creer al zar que moría pobre,a pesar de haber ocupado muchos años el puesto lucrativo de jefe de la policía de San Petersburgo, dejó en realidad a sus herederos una fortuna considerable. Algunos cortesanos se lo participaron a Alejandro II. Trépov perdió su crédito, y entonces fue cuando algunas de las indignidades del partido de los Shuválov, Potápov y Trépov se presentaron ante el Senado.
Relato extraído del libro Memorias de un revolucionario de Piotr Kropotkin.
Max Meminger
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