Tres películas, tres directores, tres formas de contar la violencia racista en EEUU.

Vamos a hablar de tres películas, tres épocas diferentes y tres maneras distintas de ver el funcionamiento de los grupos extremistas de ultraderecha en EEUU.


La primera de las películas que vamos a mencionar, Senderos de traición realizada en 1988 por el director Costa-Gavras, nos cuenta la historia del grupo paramilitar The Order que sembró el terror en los años 80 en el Medio Oeste Americano. Este grupo radical racista se financiaba y mantenía su estructura paramilitar a través de atracos a bancos y extorsiones diversas.

Como dato importante decir que tanto los asaltos, extorsiones así como los múltiples atentados, agresiones o coacciones iban dirigidos o seleccionados a los que ellos consideraban los enemigos de la raza blanca americana.

La segunda película de la que vamos a tratar es Arde Mississippi, dirigida por Alan Parker y estrenada en 1988. Otros tiempos, otra organización: corrían los años 60 y el Ku Klux Klan se revolvía y se organizaba de nuevo para luchar contra la nueva ola de lucha por los derechos civiles.

Las palizas, el acoso a las viviendas, el incendio de cualquier sitio de reunión de los que ellos consideraban sus enemigos y también por desgracia el asesinato, eran las formas de actuar de esta execrable organización que desde su creación en 1865 no ha dejado de someter a la población de EEUU  a la violencia y el terror.

La tercera película, Infiltrado en el KKKlan es la más reciente (2018), pero aborda una época anterior (los años 70). Dirigida por Spike Lee, nos retrata de forma cómica el mundo ultraderechista americano, haciendo una parodia de las antiguas organizaciones racistas y una comparación paralela con la actualidad política actual.

Algunos detalles, momentos y comportamientos en las escenas de esta película pueden resultar ofensivos para algunos, al banalizar y parodiar  unos acontecimientos que provocaron y siguen provocando  mucho sufrimiento para muchas personas.

En definitiva: dos películas rigurosas y respetuosas con la verdad  de la barbarie racista que nos muestran la evolución histórica de las organizaciones así como los nexos comunes que siguen teniendo todas ellas.

Estas organizaciones fueron fuertes y lo siguen siendo en los llamados estados confederados, nutriéndose principalmente de su mundo rural, de los cuerpos de seguridad del estado (policía, militares, etc.) y de los fieles a las iglesias de fe cristiana más ortodoxa.

De la tercera ya mencionada, Infiltrado en el KKKlan, lo ya dicho, si no te tomas en serio este tema o quieres llevarlo a una comparación oportunista con la actualidad quizás esta sea tu película.

 

Cine Club La Claqueta


Comentarios

Entradas populares de este blog

Mil soles. Dominique Lapierre.

India mon amour. Dominique Lapierre

Situación gasto militar.Aburrimiento y repulsión.