Situación del servicio público de gestión del agua.Aburrimiento y repulsión.

El Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la mayoría de los gobiernos a nivel mundial, incluidos los pertenecientes a la Unión Europea (UE) y por supuesto también nuestro “gobierno mas progresista de la historia de España”,creen y consideran que el agua es un recurso económico que debe estar sujeto a las leyes del mercado y que bajo un modelo liberalizado se regulará y se distribuirá según la oferta y la demanda.Por supuesto también coinciden todos estos organismos, gobiernos,etc. en que el mejor gestor es y debe ser el capital privado. 

¿Pero cual es la situación real de la gestión del agua en España?

La situación real es que el sector público está por debajo del 52 %. Las empresas mixtas, modelo ideal para todas estas instituciones, garantiza una rentabilidad ya que el estado como parte de esa empresa colabora, financia y es responsable ante unos malos resultados económicos o ante la necesidad de inversiones.

El resto de modelos como puede ser el cooperativo solo representan el 1%.

Ante todo esto siguen surgiendo preguntas, como por ejemplo: ¿Qué consecuencias está teniendo sobre la gente estos modelos?

Las consecuencias de desacreditar el modelo público como ineficiente, derrochador y desfasado son lógicas.

La primera y muy grave es la corrupción: son múltiples los casos en los que las administraciones públicas, o mejor dicho los representantes de los partidos políticos (ningún partido se salva), debido a la falta de transparencia y la nula capacidad de control por las condiciones pactadas con las empresas privatizadas o mixtas, incurren o se ven envueltas en la inevitable guerra por quién controla los recursos económicos. Y en toda esta corrupción aparecen los monopolios, las grandes empresas y las multinacionales, que como en toda la economía controlan estas empresas privadas o mixtas.

La guerra por los beneficios lleva a subida de precios, pérdida de calidad en el agua, carencia de inversiones en lugares poco rentables, nula inversión en todo aquello que no reporte beneficios (cuestiones medioambientales), fomento del derroche del agua ya que lo contrario no daría beneficios a la empresa... etc.

¿Y cómo están los trabajadores?

Los trabajadores no son ajenos a este modelo de gestión.

El modelo de privatización del agua ha llevado a que multitud de servicios que prestaban y pertenecían a la administración publica hayan desaparecido.

Con sus consecuencias en materia de condiciones laborables, precarización, sobrecarga e inseguridad.

Para finalizar, el modelo público y cooperativo es el único que puede garantizar que este recurso llegue a los mas vulnerables y a precio razonable ,y también el que puede garantizar unas condiciones laborales dignas, así como una gestión sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Nel “El predicador”

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mil soles. Dominique Lapierre.

India mon amour. Dominique Lapierre

Situación gasto militar.Aburrimiento y repulsión.