Situación del transporte por ferrocarril.Aburrimiento y repulsión.
Ya ha pasado mucho tiempo desde que en el año 2003 apareciese la Ley del sector Ferroviario y se empezara a escuchar la palabra mágica “liberalización”.
Por lo tanto surgen varias preguntas.
La primera, ¿Cuál es la situación actual del transporte por ferrocarril?
Solo hace falta pasarse por las cerradas, antiguas y/o deterioradas estaciones para comprobar la falta de personal, la reducción de horarios de trenes y la nula inversión en infraestructuras.
Para saber de otros lugares que no suelen ser habituales en nuestros trayectos la prensa está cargada día tras día de noticias de accidentes, fallos técnicos, e inseguridad.
Un panorama desolador para los que por obligación o por gusto utilizamos este transporte.
La segunda pregunta ¿Cómo son las condiciones laborales de sus trabajadores?
Los trabajadores de la mal llamada empresa pública RENFE-ADIF llevan años de pérdida de poder adquisitivo, discriminación salarial en mismas categorías y funciones, falta de medidas de seguridad, vulneración de derechos y un descenso de plantilla que provoca una carga de trabajo inasumible.
Si todo esto no fuera suficiente, está mal llamada empresa pública externaliza todo tipo de actividades (almacenes, talleres, estaciones etc.), subcontratas que tienen condiciones laborales mucho peores.
Una realidad dolorosa para los que queremos un transporte público útil, seguro y de calidad (trabajadores y usuarios), y que vemos la lamentable situación.
Y por último ¿Quién es el responsable de todo esto?
Pues no hay ninguna duda: los gobiernos anteriores y también el gobierno actual, ese que se autodenomina el “más progresista de la historia”.
Respecto a este gobierno algunos no albergamos ninguna esperanza. El despilfarro y el endeudamiento de la mal llamada empresa pública RENFE-ADIF solo llevarán a que los bancos y sus empresas satélites se hagan definitivamente con el control total de sector del transporte por ferrocarril.
Insisto una vez más, este gobierno no puede seguir camuflando sus engaños e incompetencia.
Las condiciones laborales de los trabajadores de esta empresa mal llamada pública no han mejorado. Los servicios que presta está mal llamada empresa pública a sus usuarios es lamentable. Y los culpables tienen nombres y apellidos, y están en el gobierno actual de PSOE Y Podemos.
Nel “El predicador”
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