Con los perdedores del mejor de los mundos.Günter Wallraff
Con los perdedores del mejor de los mundos (2010), es otro libro en el que Günter Wallraff, como ya hiciera en Cabeza de turco (1985) nos muestra con valentía a través de diferentes historias reales los abusos que sufren los trabajadores en las empresas.
Pero no solo de condiciones laborables habla Günter Wallraff en su libro, también del racismo institucional y social. Los inmigrantes en Alemania no pueden llevar una vida normal como vivió en sus propias carnes cuando se hizo pasar por un inmigrante negro. La desigualdad en las condiciones laborables por su color de piel, la discriminación y expulsión de los lugares de ocio, de vivienda así como la indiferencia de las instituciones son cotidianos y habituales.
También habla en su libro de los sin techo, esos que Günter Wallraff denomina fantasmas de la miseria. Durante un tiempo Günter Wallraff convivió en albergues con ellos, y allí pudo conocer de propia mano las historias desdichadas que le contaron. Los falsos programas de reinserción donde la explotación roza la esclavitud, las campañas de caridad de los políticos para hacerse la foto y salir en los medios como baluartes de la lucha contra la pobreza, el abandono de las instituciones de caridad convertidas en verdaderos estercoleros y así un sinfín de infamias que hace que se pierda la fe en un mundo mejor.
Pero volviendo al tema de las condiciones laborables, si es que alguna vez lo deja Günter Wallraff, nos pone como “primer caso” un sector muy en auge: el de los teleoperadores. Aquí desgrana cómo estas compañías no solo destrozan psicológicamente a sus trabajadores sí no que practican el engaño, la estafa y la extorsión a sus clientes. De nuevo la complicidad de los políticos en estas empresas es fundamental.Como segundo caso nos presenta la multinacional Lidl con su política de marcas blancas. Aquí nos explica cómo la presión despiadada que hace Lidl a sus proveedores hace que las condiciones laborales de esas empresas sean pésimas: desde bajos salarios hasta accidentes laborales frecuentes, y evidentemente la calidad del producto baja a niveles muy pobres. Las autoridades vuelven hacer la vista gorda.
La hostelería en el tercer lugar: aquí Günter Wallraff no descubre nada nuevo. Las largas y extenuantes jornadas de trabajo, la represión sindical y la falta de seguridad en el trabajo son de sobra conocidas. La novedad o lo interesante es que también pasa en los supuestos negocios hosteleros con más prestigio. Una vez más los políticos son observadores privilegiados de esta indecencia.
De nuevo una multinacional también famosa, en este caso Starbucks, sale en este libro. Aquí se añade a todo lo anterior común a la hostelería, las políticas agresivas de expansión así como un organización asfixiante muy parecida a las empleadas por las compañías de tele operadores, y como en el caso de las anteriores la represión sindical es fuertísima.
El siguiente tema sería el de los ferrocarriles: aquí los principales protagonistas son los políticos donde hacen y deshacen a su antojo privatizaciones, corrupción, accidentes,… todo un sinfín de tropelías.
Y por último las compañías que asesoran y llevan a cabo trabajos relacionados con los problemas laborales en las empresas: desde realizar trabajos para impedir sindicatos en empresas hasta llevar a cabo despidos colectivos.
En definitiva y como dije anteriormente, un libro interesante y necesario.
Nel “El predicador”

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