La verdad nos hace libres.La inmundicia política.

La mayoría de los políticos gozan, se divierten y disfrutan gobernando. Pero para que sus decisiones no generen un conjunto de problemas y prejuicios a la gente deben de tener unos mínimos principios.

Los argumentos que nos presenta el gobierno “más progresista de la historia” para justificar las últimas decisiones, entre ellas la reforma de la pensiones, la no intervención del mercado eléctrico, la nefasta política de acogida a inmigrantes con ilegalidades múltiples, la descomunal subida de impuestos, etc., no han servido para que por lo menos en la calle, en los puestos de trabajo y en las casas no se discutan y se pongan en duda su eficacia.

En este debate de si el Gobierno tiene razón o está equivocado ocurre un fenómeno habitual, que son unas elecciones autonómicas, y por otro lado otro menos habitual pero también frecuente, que son los actos vandálicos, insultos o protestas en sedes y actos políticos.

En este caso los actos vandálicos, insultos y protestas se produjeron hacia los miembros de los partidos del Gobierno, PSOE y Podemos. Ante esta “nueva” situación el Gobierno lejos de cambiar su postura ante varias decisiones polémicas las mantiene inalterables y acusa a los discrepantes de pertenecer, alentar y colaborar con lo que ellos denominan “neofascistas “y “ultraderecha” que son los que supuestamente están detrás de todas estas protestas o actos vandálicos.

Viendo la situación y cómo han transcurridos los acontecimientos, es imposible afirmar si detrás de todas estas protestas, amenazas y actos vandálicos esta la ultraderecha.

Entonces surge una pregunta ¿Lo está haciendo bien el Gobierno? ¿Verdaderamente las críticas a este gobierno proceden solamente de la ultraderecha? Diga lo que diga el Gobierno y sus seguidores, LA VERDAD es el único camino para acabar con esa minoría de ultraderechistas que todo el mundo reconoce que existe. Y también necesita LA VERDAD para reconocer que no todo el escepticismo y críticas que está recibiendo este Gobierno vienen de esa ideología.

El Gobierno debería de hacer público LA VERDAD sobre todos estos actos violentos, amenazas etc. En vez de publicar comunicados contradictorios y censurar cualquier posible versión distinta de los hechos.

Insisto, LA VERDAD es el único camino de este Gobierno, no puede seguir camuflando sus engaños e incompetencia con falsas acusaciones.

Su Gobierno  es tan desafortunado desde todos los puntos de vista que lo único que se le puede pedir tanto al presidente y a sus ministros es que dejen ya sus despachos y dejen entrar aire fresco para que nos permita salir de esta asfixia de falacias y engaños.

Nel “El predicador”

 

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