TRANSICIÓN ENERGÉTICA… ¿REALMENTE HAY UN PLAN?
Parece que la ecología es un lujo que nos podemos permitir cuando todo va más o menos bien, pero en cuanto algo amenaza nuestra pequeña burbuja de seguridad nos olvidamos de ella.
Así, justo antes de empezar la pandemia de la COVID en marzo del 2020, las noticias sobre lo malo que era el plástico nos asaltaban continuamente. Sin embargo en cuanto empezó el confinamiento y se temían los contagios los consejos eran del estilo de:
“Vete a la compra mejor con una bolsa de plástico que puedas tirar nada más llegar a casa” (Como si las bolsas de tela no se pudieran lavar).
“Compra mejor los productos que vengan empaquetados por separado para poder limpiar el envase y/o tirarlo…
Una vez pasado s esos primeros momentos, y el uso de mascarillas y guantes se hizo masivo no parece que haya habido mucha urgencia por implementar algún sistema que evite ese malgasto de recursos a través de usar y desechar… Es más llegamos a la entrada en vigor de la directiva europea que prohíbe la venta de pajitas, cubiertos de plástico y otros objetos de usar y tirar sin que España haya aprobado la legislación estatal correspondiente y habiendo acabado los dos años de plazo que tenían los estados de la UE.
Mientras que a las 3R clásicas de la ecología (Reducir, Reutilizar, Reciclar) se les añaden 4 nuevas (Rediseñar, Reparar, Renovar, Recuperar) desde la mayoría de los gobiernos sólo se presta atención a Reciclar, y de forma cosmética ya que cuando las cosas se complican un poco, se olvida todo lo avanzado .
Vive, Lee, Piensa por ti misma.
Irene María Adler
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