PSOE y Podemos. La inmundicia política.
Los últimos acontecimientos relacionadas con las decisiones del Gobierno “más progresista de la historia” hace que las reservas que algunos mostrábamos hacia este gobierno no disminuyan, al contrario la desconfianza es completa.
El profundo malestar que se está adueñando de la inmensa mayoría de la gente debido a las últimas decisiones del gobierno no es un problema nacido en este momento sino que viene de la propia naturaleza de este gobierno.
Un gobierno que lidera un partido, PSOE, que llevaba años castigado por los votantes y la sociedad por sus corrupciones y traiciones, pero que vuelve al poder o la escena política con una nueva cara de sonrisa de inocencia.
Una nueva cara, pero un partido repleto de políticos empecinados en reducir la política a su propia talla (que es pequeña), y que no tienen la mínima idea de los padecimientos de la gente.
Pero esto no hubiera sido posible sin la colaboración de Pablo Iglesias y su partido político, Podemos, que albergó en su momento la esperanza de renovación y justicia.
Pablo Iglesias y quienes se le parecen nos han perjudicado por partida doble. Primero porque ese discurso que abanderaban de una sociedad muerta que ellos iban a levantar era un discurso falso donde por torpeza y vanidad verdaderamente no sabían los problemas de la gente.
Y el segundo motivo es que al aliarse con los que detestaban o decían detestar lapidaron la esperanza de esas voces asfixiadas que exigen romper con los causantes de nuestras desgracias.
El resentimiento no aporta nada positivo, sólo basta con no volver a admitir en la política a aquellos que suprimen la ética de sus vidas.
Nel “El predicador”
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