Las tiranías de ayer y de hoy. Capitulo 4 La Rusia de los Zares.
Estas eran cosas que yo mismo vi en mi infancia; pues si fuera a relatar todo lo que oí en aquélla época, las proporciones de este trabajo aumentarían mucho en extensión; historias de hombres y mujeres arrancados de su familia y de su país y vendidos o perdidos al juego, o cambiados por dos perros de caza y enviados después a una parte remota de Rusia, con objeto de crear una nueva finca; de criaturas quitadas a sus padres y vendidas a dueños crueles o corrompidos; de apaleos en los establos, que tenían lugar todos los días con una saña implacable; de una joven que encontró su única salvación ahogándose; de un anciano que había encanecido al servicio de su amo y al fin se ahorcó bajo sus ventanas; y de sublevaciones de siervos, que eran sofocadas por los generales de Nicolás I, matando a palos, diezmando o quitando a los habitantes de un pueblo que luego arrasaban y cuyos sobrevivientes tenían que ir a pedir una limosna a las provincias inmediatas. En cuanto a la miseria que encontré...